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lunes, 24 de marzo de 2014

Pecados capitales y sus demonios: Envidia

Envidia

Como la avaricia, la envidia (en latín, invidia) se caracteriza por un deseo insaciable, sin embargo, difieren por dos grandes razones: Primero, la avaricia está más asociada con bienes materiales, mientras que la envidia puede ser más general; segundo, aquellos que cometen el pecado de la envidia desean algo que alguien más tiene, y que perciben que a ellos les hace falta, y a consiguiente desean el mal al prójimo, y se sienten bien con el mal ajeno.
La envidia va tan flaca y amarilla porque muerde y no come.
Dante Alighieri define esto como «amor por los propios bienes pervertido al deseo de privar a otros de los suyos». En el purgatorio de Dante, el castigo para los envidiosos era el de cerrar sus ojos y coserlos, porque habían recibido placer al ver a otros caer.

 Eres envidioso cuando te comparas con los demás y nada mas estás viendo lo que el de junto hace o tiene y tú no. Cuando se te indigesta que el vecino tiene mas suerte que tú y le fue mejor, cuando te da coraje que tu amiga fulanita ni dieta hace y está hecha un palo, cuando te da gusto que al condenado de tu compadre que tan mula se ha portado contigo se le murieron unas vaquitas...

Este pecado se castiga sumergiendo al acusado en agua helada.



Su demonio es: Leviatan
En el Génesis, Leviatán es mencionada de forma implícita (job 41:1): "Dios creó los grandes monstruos marinos - Taninim" en hebreo. En este verso Rashi declara: "De acuerdo a la leyenda esto se refiere al Leviatán y su pareja. ya que esta es la reecarnacion de la serpiente de Adán y Eva. Dios creó un Leviatán macho y una hembra, entonces mató a la hembra y la dio de comer para los honestos, ya que si los leviatanes llegaran a procrear, entonces el mundo no podría interponérseles." Jastrow traduce la palabra "Taninim" como "monstruo marino, cocodrilo o gran serpiente". La palabra "Leviatán" aparece en los siguientes libros bíblicos: Aquel día Yahveh castigará con su espada firme, grande y pesada a la serpiente Leviatán, que siempre sale huyendo, a Leviatán, que es una serpiente astuta, y matará al dragón del mar. (Isa 27:1) Rompiste las cabezas del Leviatán; y lo diste por comida a las tortugas de mar. (Salmo 74:14) Por allí circulan los navíos y Leviatán que hiciste para entretenerte. (Salmo 104:26) ¿Sacarás tú al Leviatán con el anzuelo, o con cuerda que le eches en su lengua? (Job 41:01)
Igualmente en el apócrifo Libro de Enoc Leviatán es descrito junto a Behemot:Y en ese día se separarán dos monstruos, una hembra llamada Leviatán, que morará en el abismo sobre donde manan las aguas, y un macho llamado Behemot, y ocupará con sus pechos un desierto inmenso llamado Dandain. El Leviatán también puede ser interpretado como el mar en sí mismo, con sus contrapartes, Behemoth que es la tierra y el Ziz que son el aire y el espacio. Algunos eruditos han interpretado al Leviatán, y otras referencias al mar en el Viejo Testamento, como referencias altamente metafóricas a los merodeadores del mar que aterrorizaron alguna vez el Reino de Israel. Algunas leyendas judías consideran al Leviatán como un dragón andrógino que en su forma masculina sedujo a Eva, y a Adán en su forma femenina.

3 comentarios:

Dyhego dijo...

Interesante. Se ve que estás investigando mucho, Menalcas.
Salu2 angelicales.

Anónimo dijo...

Me sigo quedando con la gula. Es más divertida y placentera.

Menalcas dijo...

Aquellos que cometían el pecado de la gula serian forzados a comer ratas, sapos, lagartijas y serpientes vivas.