viernes, 30 de noviembre de 2012
Natanael, directo al amanecer
Venía escuchando esta canción en el coche, y los faros alumbraban la lluvia que caía con fuerza sobre la carretera, tenía miedo y apenas veía. Me hubiese gustado llegar antes, antes de que te marcharas, antes de que hubieses escrito esa nota, me hubiese gustado abrazar tu cuerpo y que nunca hubieses llorado por mí. Pero la luz está apagada, las persianas bajadas, la casa fría y yo estoy mojado y temblando, leyendo esa nota que me abre las entrañas, buscando un descuido que te haga volver, pidiendo a gritos que se abra la puerta y entres por ella.
Venía escuchando esta canción, y conducía todo lo rápido que me dejaba el mal tiempo. Pero tú ya lo tenías decidido y me imagino que mientras yo cruzaba las calles solitarias, tú estabas escribiendo la maldita nota y arrojándola sobre la mesa.
Me habría gustado llegar antes y llevarte a cenar, beber nuestro vino y compartir el postre, después esa última copa y llevarte a casa, desnudarte mientras te beso, abrazarnos desnudos hasta fundirnos y dejar volar nuestros deseos, nuestras risas, nuestra timidez.
Sin embargo, aquí estoy Natanael, bebiendo de la copa rota y esperando a que amanezca y caliente el sol.
domingo, 25 de noviembre de 2012
Le echaremos de menos
Mucho me he reido con este hombre, esta paradia me encantó. Para los mas jovenes que no la hayan visto nunca.
Corrección:
Mucho me he reído con este hombre, esta parodia me encantó. Para los más jóvenes que no la hayan visto nunca.
jueves, 22 de noviembre de 2012
Otoño
Otoño
Esparce octubre, al blando movimiento
del sur, las hojas áureas y las rojas,
y, en la caída clara de sus hojas,
se lleva al infinito el pensamiento.
Qué noble paz en este alejamiento
de todo; oh prado bello que deshojas
tus flores; oh agua fría ya, que mojas
con tu cristal estremecido el viento!
¡Encantamiento de oro! Cárcel pura,
en que el cuerpo, hecho alma, se enternece,
echado en el verdor de una colina!
En una decadencia de hermosura,
la vida se desnuda, y resplandece
la excelsitud de su verdad divina.
Esparce octubre, al blando movimiento
del sur, las hojas áureas y las rojas,
y, en la caída clara de sus hojas,
se lleva al infinito el pensamiento.
Qué noble paz en este alejamiento
de todo; oh prado bello que deshojas
tus flores; oh agua fría ya, que mojas
con tu cristal estremecido el viento!
¡Encantamiento de oro! Cárcel pura,
en que el cuerpo, hecho alma, se enternece,
echado en el verdor de una colina!
En una decadencia de hermosura,
la vida se desnuda, y resplandece
la excelsitud de su verdad divina.
Juan Ramón Jiménez
jueves, 15 de noviembre de 2012
Molinos en mi mente
Redondo, como un círculo en una espiral
Como una rueda dentro de otra rueda.
Sin fin o principio,
En una rueda que gira
Al igual que una bola de nieve en una montańa
O un globo de feria
Como un carrusel que está girando
Recorrer de anillos alrededor de la Luna
Como un reloj cuyas agujas están barriendo
Pasados los minutos en su cara
Y el mundo es como una manzana
Girando en silencio en el espacio
Al igual que los círculos que encuentres
En los molinos de viento de tu mente
Como un túnel que sigues
En un túnel de si mismo
Por un hueco a una caverna
Donde el sol nunca ha brillado
Como una puerta que no para de girar
En un sueńo medio olvidado
O las ondas de una piedra
Que alguien tira en un arroyo.
Como un reloj cuyas agujas están barriendo
Pasados los minutos en su cara
Y el mundo es como una manzana
Girando en silencio en el espacio
Al igual que los círculos que encuentres
En los molinos de viento de tu mente
Llaves que tintinean en tu bolsillo
Palabras que tintinean tu cabeza
¿Por qué el verano va tan rápido?
¿Fue algo que dije?
Los amantes caminando por la orilla
Dejan sus huellas en la arena
Era el sonido de tambores distantes
Sólo los dedos de la mano
Cuadros colgados en un pasillo
Y un fragmento de esta canción
Nombre y caras medio recordados
Pero ¿a quién pertenecen?
Cuando supiste que estaba superado
¿Fuiste consciente de repente
Que las hojas del otońo se convertían
En el color de su cabello?
Como un círculo en una espiral
Como una rueda dentro de una rueda
Sin fin o principio,
En una rueda que gira
Como las imágenes sucediéndose
Al igual que el círculo que encuentres
En los molinos de viento de tu mente
Cuadros colgados en un pasillo
Y el fragmento de esta canción
Nombre y caras medio recordados
Pero ¿a quién pertenecen?
Cuando supiste que estaba superado
¿Fuiste consciente de repente
Que las hojas del otońo se convertían
En el color de su cabello?
domingo, 11 de noviembre de 2012
Otoño
Si pudiera empezar nuevamente
a un millón de millas de aquí
me conservaría a mí mismo…
encontraría un camino…
Cambia tu corazón
Mira a tu alrededor
Cambia tu corazón
Te sorprenderá
Necesito tu amor
Como la luz del sol
Todos tienen que aprender alguna vez
a un millón de millas de aquí
me conservaría a mí mismo…
encontraría un camino…
Cambia tu corazón
Mira a tu alrededor
Cambia tu corazón
Te sorprenderá
Necesito tu amor
Como la luz del sol
Todos tienen que aprender alguna vez
miércoles, 31 de octubre de 2012
500 años de esta maravilla
Solo dejar aquí una muestra de esta maravilla y decir que desde entonces ha sido uno de los personajes que influenciarón en mi vida.
domingo, 28 de octubre de 2012
sábado, 13 de octubre de 2012
El rayo no cesa
¿No cesará este rayo que me habita
el corazón de exasperadas fieras
y de fraguas coléricas y herreras
donde el metal más fresco se marchita?
¿No cesará esta terca estalactita
de cultivar sus duras cabelleras
como espadas y rígidas hogueras
hacia mi corazón que muge y grita?
Este rayo ni cesa ni se agota:
de mí mismo tomó su procedencia
y ejercita en mí mismo sus furores.
Esta obstinada piedra de mí brota
y sobre mí dirige la insistencia
de sus lluviosos rayos destructores.
Miguél Henandez
martes, 9 de octubre de 2012
No brilla el sol
Hay días que todo es diferente, que el sol aparece por tu ventana nada más abrir los ojos, que de repente entra una música en tu cabeza y llegan recuerdos felices, de ayer, de antesdeayer, de siempre. Y te levantas rápido y hasta las naranjas de desayuno saben bien y sales a la calle casi bailando. Y las cosas tienen color, los arboles, el coche, la vecina, hasta las aceras. Hay días que llegas al trabajo orgulloso, de esos momentos que dices: -No sé que haría la empresa sin mi.
Pobre hombre.
Luego viene alguien o algo, una noticia en primera página, la guapa chica del telediario, tu jefe, sí, siempre hay alguien que apaga el sol o por lo menos lo oscurece lo suficiente para que la vida se transforme en blanco y negro, sin una mala vela encendida encima de la chimenea. Toda tu vida es gris, de ese color estaño que tanto enfría la piel y el pecho, sin ese calor de una mano que te acaricia.
Pobre hombre.
Después vuelves a casa y tu mujer se ha ido, a donde?.
sábado, 6 de octubre de 2012
Decisiones
Liverpool, Marzo de 1964.
Un día gris, la niebla no despejaba y eran las 12 de mediodía, calles mojadas y la humedad de la atmosfera me humedece la cara. Llevo un abrigo gris oscuro y unas botas y bastante resaca. La noche anterior unos amigos y yo estuvimos bebiendo hasta altas horas de la madrugada, después ya no pude dormir y entre café y alguna vomitona, caminé por calles solitarias hasta llegar al muelle. A veces los amigos te dan buenos consejos pero tú no los quieres oir, porque no son los consejos que que te gustarían; otras veces ni siquiera los escuchas y tomas tus propias y erróneas decisiones.
Así hice yo, tomé la decisión equivocada en el momento justo y me quedé solo en medio de una ciudad con las calles mojadas y días grises. Y así camino por ellas desde entonces, con un abrigo gris oscuro y unas botas.
Aquella noche había llegado bastante excitado por unas cervezas que tomara una hora antes, llevaba un cigarro entre los dedos y aunque no estaba de mal humor, tampoco era un día para sonreir. Cristina tenía una carta en la mano y nada más entrar me la dio, miré el remite y el matasellos, Londres y el nombre de mi padre. Mi padre, que yo sepa, nunca escribió una carta y ahora tenía una entre mis dedos, de pronto algo en el pecho me dijo que no podía ser bueno y la abrí rompiendo el sobre, empecé a leer y a medida que lo hacía el cuerpo se fue estremeciendo. En pocas palabras me contaba que mamá estaba en el hospital en coma y que ya no podría recuperarse, que que había tenido un derrame cerebral y que los cirujanos después de hacerle todo, no habían logrado hacerla reaccionar. Finalmente acababa con una pregunta, me preguntaba si la dejaba así o si les decía a los médicos que la desconectaran y que la dejasen morir.
Cristina se quedó mirandome, como diciendo: que piensas hacer? Yo salí a la calle mojada y me llevé el movil y un abrigo gris oscuro que tenía en el perchero. Llamé a mi padre y me fui al bar, recuerdo que al entrar sonaba una canción de los Beatles.
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