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miércoles, 28 de septiembre de 2011

Un día cualquiera en la vida de Natanael

Me levanté sobre las 10, me duché y bebí un café, a eso de las 12 encendí la barbacoa y dejé que la leña hiciera las brasas


Preparé la carne y las verduras y de paso se me ocurrió tomar un vino, era para ir animándome yo mismo, tanto estres no era bueno, así que lo dejé todo listo y


y me fui a la higuera del vecino a robarle unos higos, serían un buen postre.


Las imagenes de después no son aptas, eso de ver una pandilla devorando, bebiendo, eructando, etc no son dignas de un blog de tan alta estética como este, bueno esto es irónico, pero la verdad es que me dediqué a comer y me olvidé de la cámara.

Después nos fuimos a dar una vuelta por la playa, para bajar, entienden no?

lunes, 26 de septiembre de 2011

Que bien suena

Tu derrota es la mía
y mi fracaso tu quebranto, mujer.
Mía es tu ruina, tuya mi agonía.
Tan solo somos un par de perdidos
que no tienen nada que perder.
Y sin embargo, o tal vez por eso,
donde más duele nos damos los besos.
A sangre y fuego,
a sangre y fuego,
te parto el alma
y me mato luego.

No tendré piedad de ti.

No tendré piedad de mí.
Morir matando,
matar muriendo,
sin piedad de ti,
sin piedad de mí.

Callejón sin salida:

así es esa malsana realidad.
Si me entregase a ti me despreciarías
y si te venzo me odiarás
y si huyo no he de verte nunca más.
Me necesitas y te necesito
como la confesión necesita al delito.
Sueño contigo,
sueño contigo,
como la muerte sueña
con alguien vivo.

martes, 20 de septiembre de 2011

Nunca se sabe cual es el lado oscuro



Soledad, sí
pero tú nunca.
                         Ausencia,
pero tú nunca:
inmóvil luz sin término
bajo la luna fría
de la falta de amor.

(J.A.Valente)

sábado, 17 de septiembre de 2011

A veces me pregunto si realmente he amado a una mujer



PARA AMAR REALMENTE A UNA MUJER
PARA ENTENDERLA, TU DEBES CONOCER SU PROFUNDO INTERIOR
OÍR CADA PENSAMIENTO, CONTEMPLAR CADA SUEÑO
Y DARLE ALAS CUANDO ELLA QUIERA VOLAR
LUEGO CUANDO TE ENCUENTRES REFUGIADO INEVITABLEMENTE, EN SUS BRAZOS
SABRÁS QUE REALMENTE AMAS A UNA MUJER

CUANDO AMAS A UNA MUJER, LE DICES QUE LA NECESITAS REALMENTE
CUANDO AMAS A UNA MUJER, LE DICES QUE ELLA ES LA ELEGIDA
PORQUE ELLA NECESITA ALGUIEN, QUE LE DIGA QUE ESTO DURARÁ POR SIEMPRE
ENTONCES DIME ¿ALGUNA VEZ HAS AMADO REALMENTE A UNA MUJER?

PARA AMAR REALMENTE A UNA MUJER
DEJA QUE ELLA TE SOSTENGA, HASTA QUE SEPAS COMO ELLA NECESITA SER TOCADA
TIENES QUE "RESPIRARLA", SABOREARLA REALMENTE
HASTA QUE LA SIENTAS, EN TU SANGRE
CUANDO PUEDAS VER EL HIJO QUE VIENE, EN SUS OJOS
SABRÁS QUE REALMENTE AMAS A UNA MUJER

CUANDO AMAS A UNA MUJER, LE DICES QUE LA NECESITAS REALMENTE
CUANDO AMAS A UNA MUJER, LE DICES QUE ELLA ES LA ELEGIDA
PORQUE ELLA NECESITA QUE LE DIGAN QUE USTEDES SIEMPRE VAN A ESTAR JUNTOS
ENTONCES DIME ¿ALGUNA VEZ HAS AMADO REALMENTE A UNA MUJER?

TIENES QUE TENERLE ALGO DE FÉ, RETENERLA FUERTEMENTE
UN POCO DE TERNURA, TIENES QUE TRATARLA BIEN
ELLA ESTARÁ AHÍ POR TI, CUIDANDO MUY BIEN DE TÍ
REALMENTE TIENES QUE AMAR A TU MUJER, SI...

Y CUANDO TE ENCUENTRES REFUGIADO INEVITABLEMENTE, EN SUS BRAZOS
SABRÁS QUE REALMENTE AMAS A UNA MUJER

CUANDO AMAS A UNA MUJER, LE DICES QUE LA NECESITAS REALMENTE
CUANDO AMAS A UNA MUJER, LE DICES QUE ELLA ES LA ELEGIDA
PORQUE ELLA NECESITA ALGUIEN, QUE LE DIGA QUE ESTO DURARÁ POR SIEMPRE
ENTONCES DIME ¿ALGUNA VEZ HAS AMADO REALMENTE A UNA MUJER?

SOLO DIME, ¿ALGUNA VEZ HAS AMADO REALMENTE, PERO REALMENTE A UNA MUJER?
SOLO DIME, ¿ALGUNA VEZ HAS AMADO REALMENTE, PERO REALMENTE A UNA MUJER?

jueves, 15 de septiembre de 2011

No hay como una madre

EL HOMBRE DE MI VIDA ME HA DEJADO

Después de treinta años de desvelos, de darlo todo por él, de esperarlo despierta cuando salía con los amigotes, se ha ido de casa. Y no es que se haya ido con otra, que eso lo entendería. ¡No! encima tiene la poca vergüenza de decirme:

Mamá, es que necesito espacio. Ya soy mayor.
- Mayor! Pero ¡¡ ¿dónde va esa criatura con 30 añitos?!!
Ahora, que yo se lo he dicho, eh?
- Parece mentira, dejarme tan pronto, hay que ser mal hijo...
Y me dice:
- Pues Jesucristo se fue de casa con 30
- ¡Y mira cómo acabó! ¡No llegó a los 34!
En fin... Ya lo voy llevando mejor... Pero el día que se fué, yo creí que me daba algo. El niño allí, recogiendo sus cositas. Cuatro chorradas, porque... ¿Qué se va a llevar el pobre, si no tiene nada suyo? Pues todo lo nuestro.
Pero fui yo la que se lo dije:
- Anda, tonto, llévate la tele pequeñita... y la minicadena... y el DVD...y ¡la lavadora!
Pero es más bueno! Ahí ya me dijo:
- No, mamá, la lavadora, no... que no tengo ascensor. Ya me la traes tú cuando vengas a verme

Mi niño! Menos mal que no tengo tiempo de pensar en él, porque estoy todo el día ocupadísima haciendo croquetas para mandárselas. Que si no, se pasa la vida llamando a Telepizza. Y cuando estoy liada en la cocina, mi marido viene por detrás, como un niño chico, a robarme las croquetas. Y yo:
- ¡Deja eso ahora mismo! ¡Que son para el niño!
- ¿Y yo qué ceno?
- ¡Pues yo qué sé, coño! ¡Llama a Telepizza!
Pero luego me da pena, el pobre... que, al final, siempre le digo:
- Andaaa... déjalo... Ya llamo yo: ¿margarita o cuatro quesos?
Me he comprado un móvil, que puedo hablar con el niño el tiempo que quiera por cinco euros. Eso sí, sólo podemos hablar de ocho a diez, como en la cárcel...
Pero, a veces, no aguanto más y lo llamo fuera de horario, a escondidas de mi marido. Que parece que tengo un amante:
- Cariño, te tengo que dejar, que ha llegado papá
Y cuando mi marido me pilla:
- ¡Ha llamado él, ha llamado él! Venga, rey, anda, no seas bobo... ya te llamo yo luego...
Huy...qué mimoso está... Éste en dos días está aquí, ¿eh Manolo?
Pero, por fin, cuando dan las ocho, y ya puedes hablar con él, libremente, de todas vuestras cosas...
- Hola lechoncito, soy mamá... ¿Qué tal el día?
- Bah...
- ¿Qué haces?
- Pssss...
- ¿Has cenado ya?
- Pschá...
- Bueno, no tienes ganas de hablar, ¿no?
- Bah...
- Bueno, pues adiós. ¡Manolo, el niño me ha colgado el teléfono!
Y mi marido:
- Cariño, es que te pones muy pesada...
- ¡Ahhhh! ¿Pesada yo? ¡Pesada tu madre, que hay que ir todos los años a ponerle flores!

Al principio no te atreves a tocar nada de su habitación, porque tienes la esperanza de que tu hijo se dé cuenta de que no puede vivir sin ti y vuelva.
Pero la semana pasada... abrí los ojos. le llamo, y me sale una voz de mujer:
- ¿Diga??
Y colgué inmediatamente. Volví a marcar... y ya me sale el niño. Y le digo:
- Oye, ¿quién era ésa?
Y él:
- Una amiga
- ¡Ay, menos mal! Creí que era otra madre... Bueno, ¿y qué estáis haciendo?
- Pues nada, comiendo...
- ¡Ah, muy bonito! ¡Yo todo el día encerrada en la cocina para que venga una guarra cualquiera a comerse mis croquetas!
- No, si ella no come, no le gustan...
- Ah, ¿no le gustan? Mírala, qué fina...
Ahí me enfadé tanto que decidí hacerle caso a mi marido y convertir la habitación del niño en el cuarto de la plancha. Y me pongo allí a organizar el altillo...sus libros, sus tebeos, sus revistas ... Y de pronto, me dije:
'¿A ver si las va a necesitar?' Claro, porque cualquier pretexto es bueno para ir a ver a tu hijo... Pero, de repente, encontré la excusa perfecta:
Su ajedrez del centenario del Real Madrid. Con el sacrificio que hizo para reunir las piezas, ¡que estuvo un mes comprando El Pais...! Así que al día siguiente le llevé un peón... Al otro, un alfil.... Al otro, una torre...
Y él:
- ¿Pero no me puedes traer todas las fichas a la vez?
Y yo:
- Ah...es que como te hizo tanta ilusión reunirlas por entregas...
Y mi marido se hace el duro, pero también tiene sus sentimientos, ¿eh?. El otro día fui yo quien le pilló a él hablando con el niño fuera de horario, y con una voz de angustia decía:
-Hijo mío, mándame una croqueta!

Ahí me di cuenta de que me estoy pasando... Que hay un montón de experiencias nuevas que vivir con mi marido. Así es que voy a empezar a disfrutar de esta segunda luna de miel. Voy a ver si le animo y nos vamos juntos a llevarle la lavadora al niño. Y así el pobre prueba las croquetas, que está tan flaquito que parece que el que se ha independizado es él.

lunes, 12 de septiembre de 2011

Spartacus a muerto



El actor australiano Andy Whitfield, estrella de la serie de televisión Spartacus: Blood And Sand (Espartaco: sangre y arena) murió a causa de un linfoma no-Hodgkin, una forma de cáncer.

Whitfield, de 39 años falleció "en una mañana soleada de domingo en Sídney", según un comunicado divulgado por la radio local ABC. Junto a la estrella de la serie televisiva, estuvo su esposa Vashti, quien le describió como "un joven y hermoso guerrero", agregó el comunicado.

sábado, 10 de septiembre de 2011

Ya casi no recuerdo cuando bailábamos



Las estrellas brillando sobre ti, la brisa de la noche
parece susurrar “te amo”
los pájaros cantando en el árbol de sicomoro
“Sueña un poco, sueña conmigo”
digo “Buenas noches” y bésame.
Solo deseo abrazarte fuerte y me digas que vas a ser mía
Mientras estoy solo y azul como puedo estar,
sueña un poco, sueña conmigo.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Vuelve

foto de Victor Bouzas

VUELVE

Vuelve a menudo y tómame,
amada sensación, vuelve y tómame -
cuando del cuerpo la memoria se despierta,
y un antiguo deseo vuelve a pasar por la sangre;
cuando los labios y la piel recuerdan
y las manos sienten como que tocan otra vez.
Vuelve a menudo y tómame en la noche,
cuando los labios y la piel recuerdan.


foto de Victor Bouzas

sábado, 3 de septiembre de 2011

la niña mala dos





- Cariño, no digas nada, hoy solo necesito que me escuches.
Nos sentamos, preparó dos martinis con mucha ginebra y empezó a contarme.
Hace tres días, mi marido marchó de viaje de negocios a Tokio, estaba sola y con el camisón puesto para ir para cama, cuando de repente me vino a la cabeza la noche aquella que tu y yo pasamos juntos en aquel hotel de Cancun. Espero que te acuerdes de aquella camarera que entró en la habitación, llevando unas copas de un licor extraño que bebimos lentamente. Me dijistes que tú no la habías llamado y yo tampoco lo había hecho, aún no sé como sucedió aquello.
Después de haberlo bebido empecé a tener mucho calor, tú me decías que tambien lo sentías y así que poco a poco nos fuimos quitando la ropa hasta quedarnos totalmente desnudos. Me besaste y me tiraste sobre la cama donde hicimos el amor mas de una vez en aquella tarde. Nunca volví a sentir el placer de aquella forma.
Yo me acordaba palabra por palabra de todo lo que me estaba contando, también sé que nunca volvimos a pasar una tarde como aquella y eso que alguna vez más lo intentamos. Entonces Rose lo que me pidió era si podiamos volver a aquel hotel y repetir la experiencia, había que aprovechar la próxima semana que su marido volvía a salir de viaje, así que quedamos en que yo la llevaría a México y al mismo sitio.
Como habíamos previsto el marido marchó y esa misma tarde volamos a Mexico, llegamos al hotel a media tarde, casi anocheciendo, me hubiese gustado conseguir la misma habitación, pero ya ni me acordaba del número, antes de nada dimos un paseo por la playa,


subimos a la habitación y mientras sacabamos la ropa de la maleta llamaron a la puerta, la misma camarera de la otra vez con dos copas de licor, sin preguntar nada nos lo bebimos, casi sin luz nos fuimos desnudando poco a poco, y con cada prenda un beso, una caricia, unos abrazos, ya totalmente desnudos nos tiramos sobre la cama y volvimos a hacer el amor igual no, muchisimo mejor que cuando no estaba casada, nos envolvimos en abrazos y sudor, nos recorrimos el cuerpo con la boca, nos entregamos hasta acabar con nuestras fuerzas mientras la oscuridad nos cerraba los ojos, y así, sobre la cama los dos juntos y desnudos, Rose encendió un cigarrillo y al hacerlo una sombra de movió al pie de la cama, de pronto noto como una respiración a lo lejos, un sonido de pasos sobre el parquet, salto de la cama y como puedo enciendo la luz, y allí pegado a la pared, sentado en un sillón, el marido gordo y seboso nos mira y sonrie, me levanto sobresaltado y temblando le miro como intentando hacerlo desaparecer pues no puedo creer lo que estoy viendo, pero él sigue sonriendo entonces vuelvo la cabeza a Rose para que me ayude a entender, ella tambien me sonrie.
A lo lejos un mariachi toca una canción.

jueves, 1 de septiembre de 2011

Ya sé que no es la época de las rosas



Una y otra vez volvemos a lo mismo, al amor, que sentimiento es este que todo lo mueve, que todo lo manipula, que hace que parezcamos otros, que nos hace sentir en el cielo y en el infierno a la vez.
Porque cada día se escribe un poema de amor, una canción de amor, una carta de amor, si desde siempre es el mismo poema, la misma canción, la misma carta.
Y subimos a lo más alto de la montaña en un solo instante, tal vez una mirada, una lágrima o un roce con las manos, después dos instantes mas tarde, deseamos que esa persona desaparezca y la odiamos como nosotros mismos no somos capaces de creer, para al cuarto instante volver a subir a la misma montaña.
Y los recuerdos te hacen llorar tanto si son felices como si no, y cuando se marcha es como si te cortaran una pierna, tan inutil te sientes, pero que importa si una y otra vez vas a volver a enamorarte.
El amor, quizas deberiamos meterlo en un cajón, pero lo que más me fastidia es que sea él el que me condiciona y no al revés, claro que si fuera al revés que poco tendría de amor. Enfin ustedes mismos, yo seguiré escuchando esta canción